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Revive el movimiento feminista en la frontera

Los retos que enfrenta el movimiento feminista durante la pandemia del COVID-19

El movimiento feminista renació con más fuerza y volumen este 2020. Con otra ola en donde el movimiento se ha vuelto más fuerte debido a él gran alcance que tienen las redes sociales, ya que este ha sido el medio donde se comunica y se ha dado a conocer cada vez más este movimiento, principalmente en Ciudad de Juárez, teniendo el triste antepasado de “Las muertas de Juárez”.

Por otro lado la pandemia del COVID-19 ha creado un retroceso obligando a más mujeres a quedarse en casa debido a las restricciones para evitar la propagación del virus. Poniendo a la mujer en una posición vulnerable de quedarse en casa o poder ser víctima de violencia familiar.

“El feminismo, pues viene a fortalecer la lucha por los derechos humanos es decir entendiendo que hay una lucha más que tiene que ser tomada que es la lucha para el machismo que el patriarcado deje de existir en México”, Carla Palacios Flores abogada defensora de Derechos Humanos dice.

“Sabes que esto viene de una historia de dolor muy grande que tiene que ver con los feminicidios en Ciudad Juárez, tenemos una historia que viene marcándose y tenemos nosotros una recomendación de una sentencia de una política Latinoamericana de derechos humanos en México, entonces ya viene de tiempo la cuarta ola que tiene que ver con la globalización, el internet, con las redes sociales, con todos estos más escenarios de denuncia de victimización de la lucha social y de las situaciones que vivimos las mujeres alrededor del mundo”, María Rosella Yamada Vargas, psicóloga de profesión que se dedica a función pública en el Estado de Chihuahua dice.

El año 2020 comenzó con un llamado nacional, que las mujeres se declararan en huelga el 9 de marzo en apoyo al movimiento: “Un día sin mujeres”. La protesta tenía como objetivo resaltar lo que sucedería si las mujeres desaparecieran repentinamente o murieran a manos de un hombre.

Ese día, muchas mujeres se ausentaron de la escuela, el trabajo y las redes sociales. En cambio, una foto de perfil en las redes sociales en blanco o una silla vacía tomó su lugar. Días antes y después, las mujeres exigieron cambiar la cultura machista en México, del mismo modo prevenir la violencia, juzgar el delito y diseñar políticas públicas efectivas para castigar la violencia hacia la mujer.

“Un día sin mujeres” obtuvo el apoyo de mujeres a través de todo el mundo, que se volvieron “invisibles” por un día al no publicar en las redes sociales, responder llamadas telefónicas o mensajes, comprar, asistir a la escuela o salir. De acuerdo a un reporte del Diario de Juárez en esta ciudad fronteriza se manifestaron más de mil 500 mujeres contra la violencia de genero.

Sin embargo, la pandemia llego a México y esto provoco un cambio en la vida cotidiana de todos los ciudadanos, pero en especial en las mujeres. De acuerdo a “Red Mesa de Mujeres” un colectivo integrado por 10 organizaciones de la sociedad civil comprometidas con las mujeres desde los ámbitos de la salud, educación, desarrollo comunitario, derechos laborales, derechos humanos y atención a mujeres en situaciones de vulnerabilidad; al mes de octubre del 2020, en Juárez, la estadística de muertes de mujeres llego a los 159 casos, mientras que en el 2019 la cifra total del año fue de 180 homicidios de mujeres, estos datos fueron obtenidos a través del monitoreo que realiza el proyecto: Observatorio Ciudadano Especializado en Genero.

“Para nosotros, la pandemia han sido dos cosas”, comenta Yamada Vargas. “Ha sido retroceso para la lucha en muchos momentos, al rol que obliga que la mujer tiene que quedarse en casa, aunque sea la mujer la que gana más. Y la otra es que no nos han parado tampoco, es la toma de derechos humanos, la exigencia de justicia, la sed de justicia que hace que nos movamos, porque realmente es una de las cosas que más nos hiere, nos duele, que nos da el empuje a salir y reclamar.”

Para Abigail Bolaños, estudiante de licenciatura de ciencias de la comunicación en la Universidad Autónoma de Chihuahua en Ciudad Juárez, la nueva ola del movimiento feminista también trabaja para educar a las mujeres sobre sí mismas. Bolaños, junto con otras mujeres en México, dirige Mujer Activa, un grupo que tiene como objetivo informar a las mujeres sobre sus cuerpos y eliminar estigmas.

“Una de las cosas que debemos dejar en claro es que la lucha busca el derecho a que las mujeres tengamos la posibilidad de decidir sobre nuestros cuerpos y sobre lo que deseamos hacer.María Rosella Yamada Vargas

Mujer Activa educa a su audiencia con temas que van desde las partes del cuerpo de una mujer hasta consejos sobre cómo denunciar una agresión sexual. Además, la organización brinda apoyo a las mujeres que enfrentan problemas financieros, psicológicos y legales

Para Yamada Vargas el ser una mujer feminista es ser una mujer que defiende los derechos humanos. La mujer feminista puede lograr identificar la discriminación, y logra hacer propuestas para eliminarla. No es la mujer que odia a los hombres, si no, es una mujer que lucha contra el patriarcado, sobre las formas de organización social de las cuales la autoridad se ha dado exclusivamente para los hombres o para el sexo masculino, donde en las estructuras patriarcales las mujeres no pueden ser líderes, no pueden ser autoridades morales o no pueden gozar de privilegios ni control sobre sus cuerpos.

“Uno de los grandes logros que se pudo lograr con el feminismo, fue la clasificación del delito de feminicidio”, Palacios Flores dice. “Es importante porque hay violencias muy específicas y que tienen una índole muy sexual y que las mujeres son quiénes son vulnerables ante estos delitos y con esto nos referimos a que los hombres no sean vulnerables de estos delitos, sin embargo, la regla es que la mujer sea violentada de esta manera, con fines sexuales.”

En el 2019, cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer que 3,825 mujeres sufrieron muertes violentas, un 7% más que en 2018 en México. Eso equivale a 10 mujeres asesinadas cada día en México, lo que lo convierte en uno de los países más peligrosos del mundo para las mujeres.

Tal fue el caso de la artista y activista feminista Isabel Cabanillas, cuyo cadáver fue encontrado el 18 de enero en la Avenida 16 de septiembre, una concurrida calle de Juárez.

Su asesinato provocó protestas en Juárez, México y El Paso, Texas. Cabanillas formó parte del grupo de mujeres en Juárez, Hijas de su Maquilera Madre, que se pronuncia contra la violencia sistémica e histórica de las mujeres en México.

Una cruz rosa ahora se asienta al pie de un árbol donde murió Cabanillas, uniéndose a las otras cruces que se han convertido en un espectáculo cotidiano para los juarenses. Los símbolos significan las muertes y desapariciones de mujeres en la ciudad fronteriza desde la década de 1990.

En Ciudad Juárez y en el resto de América Latina no existe una estructura dentro del feminismo en el que haya una jerarquía. No es quien esté detrás, si no quienes lo conforman. El feminismo surge como una iniciativa individual y se vuelve colectivo.

“No hay estructuras verticales, porque lo que se busca es la eliminación de estas formas de poder o de sugestión”, Yamada Vargas dice.

El mensaje que da el movimiento feminista sobre el aborto se ha convertido en algo controversial a lo largo de los años, pero sobre todo en la actualidad.

“Una de las cosas que debemos dejar en claro es que la lucha busca el derecho a que las mujeres tengamos la posibilidad de decidir sobre nuestros cuerpos y sobre lo que deseamos hacer”, Yamada Vargas dice. “Claro está que esto para muchas personas puede ser como un punto de vista que es totalmente distinto a lo que antes se podía lograr, escuchar o ver… ha sido una lucha por legalizar el aborto, ya creo ahorita por más de 20 años en las cuales también es reconocer que existe una cifra, existe una cifra que es el aborto clandestino, que no es algo que está oculto como siempre nos han dicho…pero en si la lucha es, el cuerpo es mío, no lo violentes, yo decido.”

“Nos dimos cuenta que como mujeres estamos segadas no sólo de la información en cuanto a las academias”, Bolaños dice. “Si no estamos sesgadas de la información sobre nosotras mismas. Hemos sido educadas con tantos mitos sobre nuestros cuerpos, vidas y psicología de tal manera que hemos sido desinformadas por tantos años.”

“Ahí es donde entra Mujer Activa, al decirte ‘no estás sola, nosotras te vamos apoyar’”, Bolaños dice. “Ese es nuestro activismo: informar.”

La lucha por los derechos igualitarios de las mujeres ha sido larga y con esta se han logrado progresos en los que se continúa buscando resultados.

“Gracias al movimiento feminista se logró que se tipificara como un delito el transmitir imágenes de las mujeres desnudas sin su consentimiento lo cual es conocido como la ley Olimpia”, Palacios Flores dice.

Yamada Vargas comparte un mensaje a la población estudiantil. Donde hace un llamado a que las mujeres sean amigas de las mujeres que no se ataquen una a la otra o se vean como competencia, sobre todo en los ojos de los hombres. Que en cambio se cree una hermanad.

“Nos dicen que tenemos que vernos de cierta manera, que tenemos que sujetarnos a un patrón exacto acerca de un modelo de hombre o de mujer. Y para todas las mujeres, las primeras cosas que tenemos que sanar es esta rivalidad que dicen que tenemos las mujeres, que es totalmente falsa”, Yamada Vargas dice.

Dado que el movimiento feminista es colectivo, este busca la justicia colectiva de la misma manera.“Cuando estamos exigiendo justicia por una, finalmente tenemos que exigir por muchas más’’, Bolaños dice. Aun en tiempos de pandemica, distintos grupos feministas tratan de advocar justicia por aquellas mujeres que se les arrebato la vida y por que todas las mujeres puedan salir a la calle sin temor.

“Es imposible no ser feministas en esta realidad”, Bolaños dice. “Es imposible no querer hacer activismo en una realidad en la que cuando salimos a las calles tenemos miedo todas. No existe una sola mujer mexicana que cuando sale a la calle no sea acosada.”

Por María Salette Ontiveros y Anahy Diaz

In Brief

by Brandy Ruiz

Photo by Anahy Díaz.

In order to understand feminism, it’s necessary to understand what exactly it is and why this movement still exists, even today.

According to a book “Feminismo para Principiantes” in English, “Feminism for Beginners”, published in 2005 by Nuria Varela, a reporter and professor of feminism and gender-based violence:

“Feminism is a political discourse based on justice. Feminism is a theory and political practice articulated by women who, after analyzing the reality in which they live, become aware of the discrimination they suffer for the sole reason of being women and decide to organize themselves to end them, to change society. Starting from this reality, feminism is articulated as a political philosophy and, at the same time, as a social movement.”

The feminist movement was revived in 2020 with more force and volume than ever. This new, virtual wave has grown because of social networks since this is the medium that the movement relies on to communicate, it has also become more well known, especially in Juárez, México where “Las muertas de Juárez” occurred.

On the other hand, the COVID-19 pandemic has setback the movement, forcing more women to stay home due to restrictions set to prevent the spread of the virus all the while putting women in a vulnerable position: stay at home or be a victim of family violence.

“For us, the pandemic has been two things,” says Maria Rosella Yamada Vargas, a psychologist by profession who is dedicated to public service in the state of Chihuahua. “It has been a setback for fighting in different ways, it forces the role that women have to stay home even if it is the woman who earns the most. And the other is that they have not stopped us either, it is the taking of human rights, the demand for justice, the thirst for justice that makes us move, because it really is one of the things that hurts us the most, it hurts us, that gives us the push to go out and claim.”

In 2019, figures from the Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), National Institute of Statistics and Geography in English, released that 3,825 women suffered violent deaths, 7% more than in 2018 in Mexico. That equates to 10 women killed every day in Mexico, making it one of the most dangerous countries in the world for women.

In one case, the feminist artist and activist Isabel Cabanillas was a victim of one of these murders. Her body was found on January 18 on the street 16 de septiembre, a busy street in Juárez. Her murder sparked protests in Juarez and El Paso, Texas. Cabanillas was part of the women’s group in Juárez, “Daughters of her Maquilera Madre” which speaks out against the systemic and historical violence of women in Mexico.

For Abigail Bolaños, a communication science graduate student at the Autonomous University of Chihuahua in Ciudad Juarez, the feminist movements growth online has helped to better educate women about themselves. Bolaños, along with other women in Mexico, runs “Active Woman”, a group that aims to inform women about their bodies and eliminate stigmas.

“It’s impossible not to be feminists in this reality,” Bolaños says. “It is impossible not to want to do activism in a reality in which when we go out on the streets, we are all afraid. There is not a single Mexican woman who, when she goes out on the street, is not harassed.”

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