/Reina “Drag”, una forma de expresión personal

Reina “Drag”, una forma de expresión personal

En el escenario parece una reina de belleza, cubierta de diamantes, cabello falso y pestañas postizas, pero la actriz en escena es una creación del imitador de mujeres, Nathan Knight Jones.

“Soy muy coqueta cuando actuó. La música que elijo es por lo regular música que me va a permitir interactuar con quien sea en la audiencia”,dice Nathan.

Conocido como Serena cuando esta en “drag”, Nathan ha sido un imitador de mujeres en El Paso en los últimos dos años. En un concurso en el que participaron otras nueve personas, Nathan ganó el premio Newcomer of the Year 2010 de The New Old Plantation o The Op, uno de los clubs gay más populares en la escena lesbico-gay-bisexual-trasvesti (LGBT) de la ciudad.

La imitación femenina, también conocida como “drag” es una cultura artística creciente en El Paso. La gente transgénero dice que su género biológico no coincide con el sexo con el cual se identifican, pero las reinas “drag” son hombres que no desean ser mujeres, pero que disfrutan ataviarse con ropas típicamente asociadas al sexo opuesto.

“Drag en El Paso es entretenimiento. Esto nos da algo que esperar los fines de semana”, dice la reina drag Elvira, mientras luce un vestido blanco con estampado estilo leopardo y tacones de seis pulgadas. Nathan sincroniza sus labios y bailes a un popurri de canciones en un club lleno de gente. Con una formación en danza, teatro y porrista, Nathan dice que siempre ha disfrutado actuar en público.

“Es como ser un cantante, un bailarín o un músico, tu actúas y das todo lo que eres a la audiencia. La única diferencia es que eres un hombre vestido como mujer”, dice.Estas actuaciones están programadas semanalmente en los clubs gays The San Antonio Mining Company, The Op y el Tool Box. Antes de una actuación, Nathan practica varias horas al día hasta el momento en que es llamado al escenario.

“Cuando Serena actúa te puedes dar cuenta de cuanto practicó y que siempre se entrega toda”, dice su compañera Sasha, una actriz drag que usa tacones de más de 6.3 pulgadas, cabello largo negro y un vestido entallado y corto. “Realmente la respeto. Soy una actriz nueva y espero que pueda ganar el premio Newcomer of the Year en 2012”, dice Sasha.

Nathan dice que no desea convertirse en una mujer biológicamente, pero usa su alter ego para opacar la timidez de sí mismo. Nathan no siente una separación entre estas dos personas y dice que las dos están entrelazadas. “Serena es parte de mí. Serena es parte de Nathan. Solo que como Serena me siento un poco más confiado”, dice Nathan.

vNathan dice que a diferencia de otras reinas drag, él entró a la escena drag un poco tarde en su vida. “Empecé haciendo drag y más tarde hice actuación. Tengo 29 años y empecé a una edad tardía comparado con otras niñas que tienen 18 años, pero tengo razones personales que lo explican. A los 29, me tomó tanto tiempo actuar y no preocupar a mi familia”, dice Nathan.

Nathan dice que al principio se resistía a decirle a sus padres y a los pastores de la iglesia Cristiana sobre las actuaciones nocturnas de Serena. Sin embargo, Nathan fue honesto cuando sus padres se acercaron a preguntarle. “No lo voy a negar.  Hubo una mezcla de emociones. Pero en general ellos no dijeron nada acerca de esto.  Ahí está. Mí familia es Cristiana, es un poco duro para ellos”.

Pero el no pierde la esperanza de un día mirar a sus padres entre la multitud que asiste al espectáculo. “Eso mostraría que hay un esfuerzo de ellos por ser parte de todo lo que pasa en mí vida”, dice.

La comunidad LGBT en El Paso está siendo más vocal y está participando activamente en asuntos políticos tales como apoyar una ordenanza de la ciudad que permitiría a las parejas del mismo sexo que son empleados de la ciudad tener el derecho a beneficios de salud. “Antes, yo no me sentía cómoda caminando alrededor de la ciudad sosteniendo la mano de mi novio”, dice Sasha. “Pero ha sido por gente como Serena que yo me siento más confiada acerca de quién soy cuando estoy en público”.

Nathan dice que el intenta ser fiel a sí mismo. “Después de una actuación, había lavado mi cara y estaba mirándome en el espejo. En mi cabeza, lo único que pensaba era ‘una vez que el maquillaje sale, yo soy solo yo’. Se siente bien mirar la parte de Serena, pero tambien se siente bien ser quién soy”.

IN BRIEF

Of the many cultural phenomena present in El Paso, female impersonation, also known as “drag,” is becoming highly popular. Transgender people assert that their biological gender may not correspond to the sex with which they identify. While drag queens are males who do not wish to be female, they like to wear clothes that are generally associated with the opposite sex.

Known as Serena when in drag, Nathan Jones, 29, enters the stage dripping in diamonds and looking like a beauty queen. Nathan, who has been a female impersonator for the past couple of years in El Paso, says it is a form of entertainment and he was named the 2010 Newcomer of the Year, a title awarded by the New Old Plantation, a well-known local gay club.

While Nathan says he does not wish to become a female, he does not feel a separation between his two identities. He says he was originally reluctant to tell his parents, pastors of a Christian church, about his performances and admits that he began to engage in drag at an older age due to this concern. Today, he still hopes to see his parents in the audience one day. “Once the makeup comes off I’m still just me. It feels good to look the part of Serena, but it also feels good to just be me.”

 

 

 

Facebooktwitteryoutubeinstagram